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Enfrentados por 'Tizona'
El Ministerio de Cultura
advierte a Castilla y León de
que la espada que ha adquirido
no es la del Cid, y la Junta
insiste en su autenticidad
AGENCIAS - Madrid - 25/05/2007
La supuesta espada Tizona que recientemente ha adquirido
la Junta de Castilla y Léon por
1,6 millones de euros enfrenta
estos días al Ejecutivo regional
y a Cultura, ya que mientras la
Junta insiste en su
autenticidad, el Ministerio
argumenta que no es la que
blandió el Cid Campeador. De
hecho, fuentes del Ministerio de
Cultura señalaron anoche que
desde 1.999 se sabía que la
espada expuesta en el Museo del
Ejército no era la auténtica
Tizona, si bien se
confirmaba que era una espada
representativa de la época, de
alto valor histórico, y de cuyo
tipo sólo existen cuatro en el
territorio nacional, una en
Granada, que perteneció a
Fernando El Católico, y tres en
Madrid.
La espada estaba expuesta en depósito en el Museo del Ejército
desde 1.944 y su propietario,
José Ramón Suárez de Otero,
marqués de Falces, la ofreció
recientemente al Estado
coincidiendo con el final del
contrato de depósito tasando su
valor en 6 millones de euros,
aunque posteriormente rebajaría
esta cifra a 1,5 millones.
El Ministerio de Cultura, a instancias del de Defensa propietario
del museo, hizo uso de cuatro
informes técnicos de los que
dispone para no formalizar la
compra por considerar su precio
elevado, aunque reconoció su
valor histórico como
representativa de la época. Los
informes han sido elaborados por
el Patrimonio Nacional, el Museo
Arqueológico, la Real Academia
de la Historia y el experto
historiador medievalista José
Godoy. Patrimonio Nacional
considera en su informe que "no
existen datos fiables para
identificar esta espada como la
auténtica del Cid", el Museo
Arqueológico la califica de
"falsa reliquia" y José Godoy
considera que la espada es del
siglo XV - XVI, y con añadiduras
del XIX que no coinciden con la
primera inscripción de la
auténtica Tizona.
Por todo ello la Junta de Calificación del Ministerio de Cultura
calificó la espada como "falso
histórico" y consideró su precio
real en atención a los informes
técnicos de entre 200.000 y
300.000 euros. Las fuentes del
Ministerio de Cultura señalaron
que la Junta de Castilla y León
conocía todos los informes
técnicos que acreditan que la
espada no es la auténtica si
bien "respetamos el precio que
hayan querido pagar por ella",
aunque destacaron su sorpresa al
haberse anunciado que será
expuesta en la catedral de
Burgos como la auténtica espada
del Cid Campeador.
"El Ministerio sufre un ataque de cuernos"
Sin embargo, la consejera de Cultura y Turismo de la Junta de
Castilla y León, Silvia
Clemente, ha insistido hoy en la
autenticidad de la espada y ha
esgrimido el Real Decreto
1414/2002 por el que se declara
a esta espada como Bien de
Interés Cultural, reconociendo
su autenticidad, basándose en
que "existe una tradición
historiográfica muy amplia que
identifica la misma como la
famosa espada de don Rodrigo
Díaz de Vivar".
En opinión de Silvia Clemente, lo que ha pasado es que, cuando el
Ministerio de Cultura se entera
de que la espada ha salido del
Museo del Ejército, el pasado
martes, "le entra un importante
ataque de cuernos y se pone muy
nervioso, porque están muy
preocupados por las elecciones".
Además, para la consejera, el
Ministerio "ha levantado una
falsa polémica" sobre la
autenticidad de la pieza, movido
por "su ánimo destructivo hacia
Castilla y León y un importante
ataque de cuernos".
Por último, Clemente se ha preguntado que "si se sabía que no era
la auténtica 'Tizona' en 1999
por qué lleva hasta 2002 la
declaración de la espada como
Bien de Interés Cultural". Según
la consejera, su departamento
conocía los informes
contradictorios de 1999, pero
sobre ellos "tiene una primacía
la amplia historia de esta
espada como la 'Tizona', desde
que Fernando el Católico se la
entrega al marqués de Falces".

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