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SATURNO DEVORANDO A
UN HIJO
(28 K)
FRANCISCO DE GOYA Y
LUCIENTES
(1746-1828)
Pintura mural pasada
a lienzo (146x83 cms)
Escuela Española
Siglo XIX
Esta inquietante
pintura es una de
las catorce que se
conocen con el
nombre de "pinturas
negras", con las que
Goya decoró el
comedor y el salón
de una casa -la
llamada "Quinta del
Sordo"- que compró
en 1819 en las
orillas del
madrileño río
Manzanares. Setenta
años después de
haber sido pintadas,
un propietario de la
casa dispuso, dado
el mal estado de las
pinturas, que éstas
se arrancaran y se
depositaran sobre
lienzo. Algunos años
más tarde las regaló
al Estado Español.
La de "Saturno
devorando a un hijo"
era una de las seis
que decoraban el
comedor. Se trata de
un tema mitológico -sobre
el dios Saturno o
Crono-,
representación
alegórica del tiempo.
Aquel dios devoraba,
como el tiempo lo
hace con todo lo que
crea, los hijos que
le iban naciendo de
su esposa Cibeles:
temía que uno de
ellos le destronara.
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