LA MAJA
DESNUDA y LA MAJA VESTIDA,
Francisco de Goya, Pintor
Aquí tienes dos cuadros
muy famosos de este genial
pintor . Han sido
históricamente muy
comentados, controvertidos,
e incluso censurados y
todavía hoy se estudia la
verdadera personalidad del
personaje representado. Goya
fue un gran admirador de
Velázquez y se inspiró en La
Venus del Espejo de éste
para realizar estos dos
retratos femeninos de cuerpo
entero. Aunque en un primer
momento te puedan parecer
idénticas, salvando claro
está la cuestión de la ropa,
en realidad hay diferencias
entre un cuadro y otro.
Para empezar, la vestida
tiene menores dimensiones
que la desnuda y su
ejecución fue mucho más
rápida y resumida, no
presenta el cuidado
minucioso que sí tiene el
diván, la almohada y la
sábana de la desnuda, la
vestida está pintada como
más deprisa y con menos
detallismo. Las pinceladas
son pastosas y densas a
diferencia de la desnuda,
con una enorme perfección
académica en ellas. Otro
asunto muy comentado fue la
posición de la cabeza, algo
forzada en relación al
cuerpo, como si su cuello no
presentase una postura
natural y relajada. Y la
pregunta final: ¿ para qué
pintó dos cuadros del mismo
personaje?.
Muchas preguntas para
pocas respuestas definitivas.
La verdad es que en todas
las obras de Goya nos
encontramos con mensajes
ocultos, dobles sentidos,
segundas lecturas y
denuncias de la situación
que le tocó vivir
disimuladas en aspectos
inicialmente simples. Para
intentar aclarar todas las
cuestiones que hemos
planteado sobre las majas,
existen algunas hipótesis a
considerar, aquí las tienes
:
- La chica sería la
Duquesa de Alba ( la de
la época, no la actual,
desde luego), que
mantuvo, según algunos,
un romance con el pintor
en Sanlúcar de Barrameda
(Cádiz). Goya retocaría
la cabeza para disimular
la verdadera
personalidad de la
protagonista y evitarle
un escándalo seguro. (en
aquella época un desnudo
era casi un sacrilegio).
- La guapa fémina
sería Pepita Tudó,
amante de Godoy (primer
ministro de Carlos IV) y
Goya la pintaría primero
desnuda, pero, avisado
de que Godoy estaba
enterado y se dirigía
hacia Sanlúcar, pintó a
todo correr otra, en
este caso vestida, para
poder enseñársela a
Godoy sin provocar
ninguna desconfianza.
- En realidad la
existencia de las dos
majas se explicaría por
un curioso y pícaro
juego. Ambas
compartirían un mismo
marco y la vestida iría
al exterior y sería la
primera en mostrarse.
Después se podría quitar
y aparecería la misma
mujer pero sin ropa, (hoy
el equivalente serían
esos bolígrafos con una
guapa chica que queda
desnuda al dar la vuelta
al boli ).
Sea como fuere, la maja
desnuda provocó muchos
quebraderos de cabeza a Goya
ya que la Inquisición lo
llamó para interrogarle y
pedirle explicaciones por
ese cuadro “obsceno y
pecaminoso”. Naturalmente
fue prohibida su exposición
pública. (Entonces era más
escandaloso un desnudo que
la tortura, las ejecuciones
y la corrupción). Sin
embargo, Godoy tenía una
pequeña colección de
desnudos en un gabinete
privado y en él guardó esta
maja y la Venus de
Velázquez.
LA MAJA
DESNUDA

Es la primera vez en toda
la pintura española en que
se pinta un desnudo porque
sí, sin excusas, y además
sensual y provocativo. Antes
se pintaba algún desnudo que
otro (nunca muchos) pero se
disimulaba con ocurrencias
como que la modelo era
sorprendida vistiéndose o
saliendo del baño, o bien
una diosa clásica a la que
se le caía la túnica y
dejaba ver su anatomía.
En este caso el desnudo
es claro, sin disimulos y
Goya lo lleva más allá al
mostrarnos un gesto
malicioso y resabiado en el
rostro de la maja, ella se
exhibe y disfruta provocando
al espectador. Por si fuera
poco, el centro del cuadro
coincide con su pubis, que
aparece, por primera vez en
la pintura universal, con
vello. La chica se contonea,
marca sus separados senos al
retraer los brazos y coloca
las piernas elegantemente.
Presenta un cierto
sonrojamiento en sus
mejillas, muy atrayente al
combinarse con su descaro y
desparpajo posando.
Contrasta su rostro poco
agraciado con la belleza de
su cuerpo.
El pintor define con
precisión los contornos de
la dama y la baña en luz,
destacando su palidez y piel
nacarada.. Todo es
refinamiento y sensualidad,
ella luce destacada sobre un
canapé de terciopelo verde,
complementado con una sábana
y almohada con encajes. La
pincelada es detallista y
precisa y los colores suaves
y nada exagerados. El
contraste se logra por la
piel blanca y el terciopelo
verde oscuro. Aparte del
diván y la maja, no existe
nada más, el fondo es neutro,
en tonos pardos, y no nos
permite ni distraernos ni
identificar ninguna otra
cosa.
LA MAJA
VESTIDA
Aparentemente igual a la
anterior pero en realidad
muy diferente y no sólo por
estar vestida. El diván está
muy simplificado, no
apreciamos el terciopelo ni
los encajes con el mismo
mimo que en la desnuda.
Es destacable el
delicadísimo talle (cintura
de avispa) de la maja,
realzado por las gasas de su
traje-pantalón y su faja
marrón ceñida. A pesar de
estar vestida, su anatomía
es fácilmente adivinable,
resultando finalmente tan
sensual como su colega
desnuda.
EL AUTOR
FRANCISCO DE GOYA
Nacido en Fuendetodos (Zaragoza)
en 1746 y murió en Burdeos
en 1826. Uno de los grandes
pintores de la historia.
Genial técnica y
estilísticamente, pasó por
varias etapas, al principio
cuadros optimistas y
luminosos de temas
desenfadados para pintar
después grandes cuadros de
la familia real (fue pintor
de cámara del rey Carlos
IV), y terminar viejo y solo
realizando sus "pinturas
negras", sombrías y
siniestras. Es el precursor
de muchos movimientos
pictóricos posteriores como
el impresionismo,
expresionismo, romanticismo,
realismo, etc.
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